Septiembre Amarillo: Desmintiendo mitos sobre el suicidio
El suicidio es, a día de hoy, una de las mayores problemáticas sociosanitarias a nivel mundial. No en vano, la conducta suicida se trata de un fenómeno multicausal, que anualmente se cobra la vida de alrededor de 700000 personas en todo el mundo, siendo así la cuarta causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años (Organización Mundial de la Salud, 2021).
En el caso de España, según el Instituto Nacional de Estadística, la tasa de suicidio es de 8,3 por cada 100000 habitantes, un dato que pese a ser inferior a la media mundial, que se encuentra en 9,28 por cada 100000 habitantes, continúa siendo preocupante.
Comprender el fenómeno del suicidio no siempre es sencillo, ya que existen un gran número de mitos que además de resultar estigmatizantes, pueden llegar a entorpecer el acceso a servicios asistenciales de calidad. Por este motivo y dado que el pasado 10 de septiembre se celebró el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se extiende a lo largo de todo el mes bajo el nombre de ‘Septiembre Amarillo’, una campaña impulsada por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y la Organización Mundial de la Salud, el equipo e-pD-WORK ha elaborado una guía para desmentir algunos de los mitos más comunes que rodean a esta realidad.
1. Hablar suicidio puede inducir a él
Según han evidenciado estudios previos, hablar sobre el suicidio con una persona en riesgo puede llegar a ayudarle. Por supuesto, el enfoque debe estar centrado en soluciones y en validar las emociones de la otra persona. Es importante hacerle saber a esa persona que no está sola y que existen ayudas adaptadas a sus necesidades, bien se trate de herramientas como la línea 024, dispositivos sanitarios, profesionales de la salud cualificados e incluso grupos de apoyo social (Pérez, 2005).
2. Las personas que dicen que se van a suicidar quieren llamar la atención
Cualquier aviso o amenaza debe ser tomado como una alerta. Cada persona aborda las situaciones a su manera y, en estos casos, el hecho de expresar deseos o incluso revelar que se han consumado intentos de suicidio, puede ser una clara iniciativa de la persona para pedir ayuda (Ribeiro et al., 2021). La ideación suicida no se trata de un hecho aislado, sino que suele partir de una serie de antecedentes médicos y familiares, de situaciones vitales estresantes y de una previa premeditación (Olson et al., 2022). Considerando esto, es necesario valorar el sufrimiento de las personas y actuar de forma acorde.
3. El suicidio es un trastorno mental
La conducta suicida, como su nombre indica, se trata de una serie de actitudes y comportamientos. Por lo tanto, cuando a nivel clínico se habla de ideación suicida, se está haciendo mención a un criterio diagnóstico que facilita la detección de determinados trastornos mentales. Esto quiere decir que el suicidio per se no es un trastorno mental, sino el resultado o la conducta manifiesta de un trastorno base (Milner et al., 2013). En cualquier caso, lo que hay que tener presente es que el suicidio no ha de ser tratado como un estigma, sino como un evento que hay que abordar y que, cuanto antes se haga, mejor será el pronóstico.
4. Delatar a una persona que se quiere suicidar empeorará la situación
Mostrar interés, cercanía y comprensión por la situación de una persona que está pasando por un momento complicado, puede llegar a suponer una gran ayuda. Como se señalaba con anterioridad, revelar tentativas de suicidio puede ser, en sí mismo, una forma de pedir auxilio (McAuliffe, 2022). Incluso de darse el caso de que la persona reaccionase de forma negativa frente a la ayuda, es éticamente correcto actuar. La contención, la estabilización y la disposición de ayudas instrumentales y emocionales harán que la perspectiva de la persona vaya cambiando (Teismann et al., 2016). Es importante tener en cuenta que en casos de depresión, las personas muestran una visión negativa sobre el mundo, sobre sí mismos y sobre el futuro, que se mantiene estable en el tiempo (Wetzel y Reich, 1989). Con un abordaje integral y adaptado a la situación, la persona irá cambiando esa visión hacia una más adaptada a su contexto, lo que se traducirá en una mejora a nivel biopsicosocial y en una mayor calidad de vida percibida.
La salud se trata de un derecho universal. En este sentido, cuidarnos y saber cuidar no es sino una de las mayores apuestas de valor que podemos realizar. Si alguien de tu entorno está pasando por un mal momento o presenta signos de malestar, no lo dudes y actúa. Asimismo, si eres tú quien está pasando por momentos complicados no dudes en poner en conocimiento de la situación a tus allegados y en caso de ser preciso recurrir a los servicios sanitarios de tu comunidad. Cuanto antes se actúe, mejor será el pronóstico.
Desde e-pD-WORK trabajamos cada día para mejorar tu calidad de vida por medio del desarrollo de estrategias para la promoción de la salud y la prevención de la depresión. Estar bien es vivir bien, ¿te apuntas al reto de vivir mejor?
REFERENCIAS
McAuliffe, C. M. (2002). Suicidal ideation as an articulation of intent: a focus for suicide prevention?. Archives of Suicide Research, 6(4), 325-338.
Milner, A., Sveticic, J., y De Leo, D. (2013). Suicide in the absence of mental disorder? A review of psychological autopsy studies across countries. International journal of social psychiatry, 59(6), 545-554.
Olson, M. A., McNulty, J. K., March, D. S., Joiner, T. E., Rogers, M. L., y Hicks, L. L. (2022). Automatic and controlled antecedents of suicidal ideation and action: A dual-process conceptualization of suicidality. Psychological review, 129(2), 388.
Organización Mundial de Salud. (2021). Suicidio. Recuperado de: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/suicide
Pérez, S. (2005). Recomendaciones para una estrategia de prevención del suicidio. Revista de Neuro-Psiquiatría, 68(3-4), 222-227.
Ribeiro, J. D., Linthicum, K. P., Joiner, T. E., Huang, X., Harris, L. M., y Bryen, C. P. (2021). Do suicidal desire and facets of capability for suicide predict future suicidal behavior? A longitudinal test of the desire–capability hypothesis. Journal of abnormal psychology, 130(3), 211.
Teismann, T., Forkmann, T., Glaesmer, H., Egeri, L., y Margraf, J. (2016). Remission of suicidal thoughts: Findings from a longitudinal epidemiological study. Journal of Affective Disorders, 190, 723-725.
Wetzel, R. D., y Reich, T. (1989). The cognitive triad and suicide intent in depressed in-patients. Psychological Reports, 65(3), 1027-1032.






